1. Con la llegada del verano (por Euskadi seguimos en otoño, a pesar de estar a 20 de junio...), muchos de nosotros aprovechamos para (intentar) hacer algo de ejercicio, debido a que a lo largo de meses anteriores nos ha faltado tiempo para darle más dedicación al asunto.

    Pues bien, en uno de esos 'intentos' de running, me di cuenta en lo que influía en mi rendimiento si iba con la música puesta o no (el rendimiento era mayor con la música de acompañante). Además, también variaba en función de qué tipo de música escuchaba. Si ponía en el reproductor algo de Knife Party, como Power Glove notaba cierta motivación; pero en cambio, si ponía el álbum Dark Side Of The Moon de Pink Floyd, hasta igual me daba por hacer la de Usain Bolt y salir pitando. 

    En aras de alimentar mi hambrienta mente curiosa, me puse a investigar en Internet sobre este fenómeno y encontré varios puntos interesantes. Resulta que uno de los elementos que nos lleva a semejante variación del rendimiento físico (según un estudio de Costas Karageorghis, PhD. profesor asociado de psicología del deporte en la Universidad de Brunel, Inglaterra) es el tempo de las canciones, esto es, los golpes por minuto (bpm: beats per minute in English).

    Aprovecharé que he mencionado tanto a Knife Party como a Pink Floyd, para usarlos como ejemplo: la canción Power Glove tiene 128bpm, mientras que la canción On the Run (perteneciente al álbum del que he  hablado y qué nombre más adecuado para la ocasión, por cierto) consta de 168bpm. Esto es,  cuanto mayor es el tempo, mayor es el rendimiento. Ahí tenéis la causa de tales tendencias a motivarse o, en mi caso, estar los tres días posteriores sin poder andar :).

    Así que ya sabéis, si queréis un impulso extra en vuestras actividades deportivas, no dudéis en llevar al arte sinfónico como acompañante.

    FUENTES: 1 2 3

    PD: Ésta es una primera parte relacionada con el tema. Quizá proceda a escribir la siguiente. A ver si me da la neura. 


  2. 2 comentarios:

    1. Unknown dijo...

      Es por la misma razón que en los patios de comidas de los centros comerciales, acostumbran a poner música de altos bpm

    2. Unknown dijo...

      Para inducir o motivar al consumidor a que compre, supongo. Muy interesante, Ale Chan. Saludos!

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